Entrevista a Mons. Pablo Modesto González

Entrevista a Mons. Pablo Modesto González

Mons. Pablo Modesto González es una persona muy querida en nuestra casa salesiana de Paseo de Extremadura. Durante estos días hemos tenido la suerte de tenerle entre nosotros. Salesiano  sacerdote y natural de Venezuela, Mons. Pablo estuvo residiendo hace seis años en esta comunidad salesiana, y durante su estancia aquí colaboró activamente en la parroquia, en el centro juvenil y en la pastoral del colegio.

 

Después de dos años de compartir misión con nosotros, regresó a su país para dirigir un centro educativo. Hace seis meses, el Papa Francisco le nombró obispo de una nueva diócesis venezolana llamada Guasdualito. Le deseamos todo lo mejor en esta nueva etapa que el Señor le ha encomendado. Seguro que Pablo será “un buen pastor con olor a oveja y sonrisa de padre” como quiere nuestro Papa Francisco.

 

¿Cuántos años hace que eres salesiano de Don Bosco? ¿Cómo nació tu vocación?

Mi primera profesión fue el 8 de septiembre de 1977, lo que significa que hace 39 años.

Es curioso, mi vocación nació, en un primer momento, acompañando a mi hermano mayor que siempre había manifestado su interés en ser sacerdote. ingresó en el seminario de los salesianos y, los fines de semana íbamos toda la familia a visitarlo. A mí me gustó mucho el ambiente y al otro año ingresé. Más tarde, mi hermano decidió salir y me quedé yo.

A lo largo de nuestra vida, Dios se hace presente a través de acontecimientos y de personas que nos ayudan a descubrir cuál es nuestro camino. ¿Podrías destacar alguna persona o acontecimiento importante para ti?

Estando en el seminario nos iban a visitar algunos misioneros que trabajaban en El Amazona. Su testimonio me hacía pensar que cuando yo creciera podía entregar mi vida de manera radical a los más necesitados. Otro acontecimiento muy importante en mi vida fue la muerte de una de mis hermanas de apenas 17 años de edad en mi primer año de sacerdocio. En medio del dolor de la separación de esa hermana, que era muy especial para mí, siento que fue como un crisol que me cuestionó, me fortaleció y me impulsó a vivir mi sacerdocio de manera radical y generosa.

Hace seis meses el Papa Francisco te ha nombrado obispo de una Diócesis nueva en Venezuela...¿Qué sentiste cuándo te lo propusieron? ¿Quién fue el que te lo comunicó y dónde te encontrabas?

La verdad que lo primero que sentí cuando me comunicaron la noticia fue un gran temor de no responder a las grandes exigencias que ello representaba. Sin embargo, confiando en la fuerza de Dios acepté la propuesta como un gran reto a superar.

La noticia me la comunicó el Nuncio Apostólico de Venezuela (Delegado del Papa en Venezuela). Casi no lo conocía, sólo lo había visto una vez. Él me llamó por teléfono mientras manejaba un camión desde Maracaibo a Carrasquero. Me dijo que me apartara a un lado, ya que tenía algo que decirme y que convenía que no fuera manejando. Me preguntó si conocía el Estado Apure. Le contesté que había ido una vez, y que sólo sabía que era un Estado muy abandonado por todas las instituciones, hasta por la Iglesia ya que, por muchos años, algunos pueblos habían quedado sin sacerdote y en completo abandono; además sabía que era zona muy peligrosa por la guerrilla. El me dijo que el Papa, pensandoenesta zona tan necesitada había querido hacer una nueva Diócesis y que me había propuesto como obispo. Yo me quedé perplejo pero le respondí que, aunque me daba mucho miedo porque sabía que implicaría enfrentar muchas dificultades, asumía el reto porque creía que era Dios el que me lo estaba pidiendo.

¿Qué significa para ti esta nueva labor que Dios te ha encomendado?

Desprenderme dela vida comunitaria con los salesianos para irme a un lugar en el que no conocía a nadie, con la convicción que fue Dios quien me pidió asumir esta nueva responsabilidad en beneficio de gente muy humildey necesitada.

La situación de Venezuela es noticia en muchas ocasiones. ¿Cuál es la situación de la Diócesis que te han encomendado? ¿Cuáles son los retos más urgentes a los que necesitas  hacer frente?

La Diócesis tiene una extensión de 45.000 Km2 y 230.000 habitantes y contamos con sólo 13 sacerdotes y 6 religiosas.

Como obispo lo primero que he pensado impulsar, tanto con los sacerdotes como en todas las comunidades de la Diócesis, es la elaboración de un “Plan Pastoral” que será la guía que inspirará y nosunirá a en un camino de discernimiento de la voluntad de Dios para este pueblo en los próximos 30 años.

Para esto ya hemos puesto en marcha una propuesta que estamos puliendo en el camino. El plan Pastoral pensamos elaborarlo en tres años: El primer año será el año de la realidad y de la Teología de la Encarnación. La realidad no la conocemos solo por exigencia metodológica sino como exigencia teológica: Dios nos pide que nos interesemos en la realidad y que respondamos a ella. En febrero 2017 deberíamos tener culminadolo que llamamos “El Modelo de realidad”. El segundo año será el año del sueño; será también el año de la eclesiología. Se trata de soñar lo que esperamos sea la Iglesia en 30 años. Para esto acudiremos a lo que ha reflexionado la Iglesia en los últimos años (Vaticano II, Medellín, Puebla, Santo Domingo, Aparecida y el Concilio Plenario de Venezuela). Se trata de que el mayor número de personas conozcan las principales líneas que ofrece la eclesiología latinoamericana y que aporte datos para aplicarla en nuestra Diócesis. Todo eso debe culminar con la elaboración del “Modelo Ideal”. El tercer año se hará el “Modelo diagnóstico” que se centrará en detectar qué es lo que está impidiendo que caminemos hacia lo que Dios quiere. También se elaborará un gran itinerario de los pasos que queremos dar en los próximos 30 años, y eso es lo que llamamos “Modelo Prospectivo”.

Además del Plan Pastoral necesitamos formar agentes pastorales, poner en funcionamiento una casa para retiros y convivencias, acondicionar una estructura física para el funcionamiento de la curia diocesana, conseguir coche para la mayoría de los sacerdotes que no pueden desplazarse a los lugares más alejadossin ellos,etc.

Esta semana está siendo un regalo para los que compartimos misión pastoral y amistad durante tu estancia aquí en España. Después de estos días en nuestra casa, de encuentros, conversaciones, recuerdos…¿Qué palabras te gustaría dirigirnos? ¿Qué mensaje quieres dejarnos hasta que vuelvas a esta casa, que también es la tuya?

La primera cosa que quiero expresar es un “Gracias” muy sincero por todo el cariño y la cercanía que me han mostrado en estos días compartidos. De verdad que me han hecho sentir en casa. Hace 6 años que me fui de aquí y parece que fue ayer. Todos me han acogido con mucho cariño. Expreso mi particular gratitud a la comunidad salesiana que me ha hospedado sin ninguna reserva y con mucha alegría.

La segunda cosa es expresarles mis sinceras ”Felicitaciones” por el gran esfuerzo que están haciendo todos (salesianos y laicos) por darle calidad a la presencia salesiana en Paseo Extremadura.

En tercer lugar, quisiera retarlos a hacer de esta presencia no sólo un lugar donde se atiende a los que vienen y se le ofrece una buena formación, sino que sea una casa donde se forman misioneros para servir. Dios quiera que podamos salir de nosotros mismos… y poner en práctica la Misericordia como estilo de vida…como nos invita nuestro Papa Francisco.

Que Dios los guarde a todos y, una vez más, GRACIAS

 

+Mons. Pablo Modesto González