Alumnos de primer ciclo de ESO trabajan sobre Juan Ramón Jiménez

Alumnos de primer ciclo de ESO trabajan sobre Juan Ramón Jiménez

Finalizada la evaluación, repartidas las notas, y concluidas las vacaciones, tal vez sea tiempo de medir, si es que el verbo es apropiado, otros elementos y con otras dimensiones: no todo lo que el alumno trabaja en el aula queda reflejado en una nota, que a la postre solo es un número; lo que realmente aprende e incorpora a su mochila, la que le va acompañar el resto de su vida, difícilmente es expresable, no ya en números, ni siquiera en palabras; la cantidad de trabajo que se ha invertido, tanto por parte del profesor, como por parte del alumno, no podría ser nunca limitada a una fórmula.

De ese terreno, al parecer baldío, y en todo caso hueco de palabras y falto de comunicación “ad gentes” quisieran tratar estas palabras, y no de las dificultades de una evaluación verdadera.

Aunque no cabe duda de que el trabajo que han realizado los alumnos de 1º y  2º de eso, dentro de la clase de lengua y supervisados por su profesor, Juan Carlos González, ha repercutido en su nota, es necesario, casi urgente, una pequeña reflexión que vaya más allá y una difusión que abarque a toda la comunidad educativa, puesto que lo aprendido por estos chicos, con mayor o menor entusiasmo, ha llegado casi, casi hasta el Moguer natal de nuestro insigne poeta.

Bajo el título Las categorías gramaticales en Melancolía(1910-1911)  de Juan Ramón Jiménez, nuestros chicos del primer ciclo de secundaria se han acercado de otra manera  a los textos poéticos, concretamente a los de Juan Ramón Jiménez. Han realizado un estudio pormenorizado de la presencia de las diferentes categorías gramaticales (sustantivos, adjetivos, verbos, pronombres, etc…) y luego han plasmado en distintos códigos (numéricos y visuales) los porcentajes resultantes. Se trata de trabajar los mismos contenidos, que están en el currículo obligatorio de la asignatura, de forma original, que les ayude a no concebir el trabajo gramatical como un mero objetivo en sí mismo, sino como un instrumento para llegar a diferentes tipos de texto, como ha ocurrido en este caso con la poesía.

Es totalmente recomendable mirar con detenimiento el resultado, que ha merecido el elogio y agradecimiento de la Sociedad de estudios juanramonianos, que ha procedido a incluirlo entre su índice de trabajos sobre la obra del poeta. Un gran motivo de orgullo para todo el colegio, desde el propio departamento de lengua hasta los padres y madres de familia. Tan es así, que se han enviado desde la Sociedad un par de libros, entre ellos una edición del propio Melancolía, como reconocimiento, y que han ido a parar, mediante sorteo, a un par de alumnos, verdaderos protagonistas del trabajo.

Solo nos resta felicitar a quienes han sido los artífices, por supuesto los alumnos, y a la cabeza, el profesor; así como instar a que se continúe este tipo de iniciativas pedagógicas: por ejemplo, continuar donde lo han dejado los chicos del primer ciclo. Arrojado queda el guante.